El principio de no devolución debe complementarse con la inserción efectiva del migrante

La solicitud de refugio en México se ha incrementado en los últimos años debido a la inestabilidad de las economías de países del hemisferio y la creciente violencia desatada por el control de las mafias de la región. Es por ello que cada vez más personas siguen llenando las solicitudes de refugio para ellos y sus familias, pues ahora el fenómeno migratorio se presenta en masa: ya no es el migrante solitario que arribaba hace una década, ahora es todo un grupo familiar, o los que vayan quedando de la larga travesía hecha hacia la subjetiva libertad.

La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados ACNUR, ha adelantado labores para atender los casos a nivel mundial de desplazamiento forzado, en los cuales contempla una serie de disposiciones de carácter vinculante a las Naciones firmantes de los tratados al respecto.

En tal sentido, México se encuentra en una posición difícil en Centroamérica, al recibir a los desplazados de los países cercanos, como Honduras, Salvador y Guatemala quienes viven una coyuntura de violencia que ha llevado a cifras altas de criminalidad en la región, lo cual conjuntamente con los niveles de pobreza restan opciones a la población en general y apremian la huida. Así mismo, recibe personas de otros países y las estadísticas van en aumento.

La ACNUR implementa un protocolo para dar la condición de refugiados, la cual es acatada por los países suscritos. Sin embargo, no todas las personas reúnen los requisitos para este estatus humanitario de carácter internacional, en cuyo caso se puede extender la protección complementaria.

Esta es una gracia otorgada a quien, en términos de la Ley sobre Refugiados y Protección Complementaria, no ha sido reconocido como tal, pero no puede ser devuelto a su país de origen por encontrarse su vida amenazada o en peligro de ser sometido a tortura, tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes.

Esto es lo que se llama Principio de no devolución y se aplica a la mayoría de las personas que piden refugio en México independientemente de si su entrada es forzada por terceros (trata de personas, tráfico, situación de paso hacia otro país –EEUU), o si la persona entra por voluntad propia (violencia, amenaza, atentado, crisis humanitaria, económica).

Para que esta medida surta un efecto completo y positivo, se debe articular con otros recursos de la Administración Pública para que el refugiado o protegido sea insertado a la sociedad eficazmente y goce de todos los beneficios que contempla la tutela de sus derechos humanos.

¿Con La CURP se gozan de todos los beneficios en México?

En el caso de México, para poder disfrutar de los beneficios sociales en los diversos ámbitos como educación, empleo, salud, servicios de instituciones financieras, Administración Tributaria, la persona debe tener la Clave Única de Registro de Población CURP.

Para que las medidas humanitarias otorgadas a los refugiados funcionen debidamente, los recursos de la Administración Pública deben estar conectados y sincronizados perfectamente, de manera que cuando este migrante obtenga el estatus que busca para permanecer en territorio mexicano, pueda disponer de los documentos que le permitan hacer la vida civil como cualquier otro ciudadano dentro de esta jurisdicción.

Además, el Estado se vería beneficiado de incluirlos en la CURP ya que se obtendría información del progreso de estos refugiados/protegidos en la sociedad mexicana y el aporte que hacen a la misma, a través del uso de CURP para los distintos trámites diarios en las entidades de la Administración Pública.

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